Autor: Púa
Un buen amigo alguna vez me comentó sobre cosas tan irreales
que mi mente que estaba en el fondo de la tierra no lo entendía,
Yo lo asemejaba con dragones y hadas, con caballeros y castillos
Son tonteras, nunca haré eso, no llegaré a eso,
Lo decía mientras una pequeña sonrisa reflejaba el pensamiento que tenía
El tiempo pasó y las conversaciones con mi buen amigo pasaron
Todos los cuentos fueron olvidados
Pero siempre existe el día en el que hiciste
Lo que “nunca” tenías que hacer
Ese día llegó
Las hadas tomaron formas de amigas
Los dragones formas de primos, hermanos y algunos tíos
Los castillos, hogares de cualquier vecindario
Y la princesa definitivamente “ella”
Las historias tan irreales de mi buen amigo
Pasaron a ser palpables
Llegaban los días tan desdichados de los cuales me comentó mi buen amigo
Lo entendí
Tal vez en algún momento
Pase a ser el “pobre hombre”
¿Qué?
¿El pobre hombre?
Del que me reí alguna vez
No es lo mío
Maté a los dragones
Derribé el castillo
Besé a las hadas
Y me despedí de la princesa
Un gusto conocerte.
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